La ventana
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    Un paseo por Londres y Cambridge

    Big Ben

    Estas fotografías están sacadas por mí. No he subido las que salgo yo, sino simplemente las más paisajísticas. Simplemente tenéis que hacer click en la foto del Big Ben para verlas. ¡Espero que las disfrutéis!

    Además, si queréis ver las fotos del viaje a Londres y a Cambridge en modo diapositiva pincha aquí.

    Faro.


    Ya son tantas primaveras que pasaron
    desde que te conocí, que mi tiempo
    en abril ya se ha estancado. 
    Llueve en mí sobre mojado...
    sin cesar la tempestad.
    Y aquí sigo, yo en mi nave.

    Y a más riesgo de morir,
    en tus ojos continúa esa luz suave
    que ciertamente sobra a tu corazón,
    y precisamente siento que me falta.
    Como el faro, yo no quiero se apague, 
    ni te olvides ya de mí.
    ¿Pues que haría ahora sin ti,
    me ahogaría en el pasado?

    Ni mis ansias por vivir, ni mi recuerdo sesgado
    podrían sustituirte. Ni sería tan feliz.

    Y es que se mueren mis ganas 
    si ya no te encuentro ahí...
    cada noche, a la luz de tu mirada.
    Como faro, yo no quiero que se apague, 
    ni te olvides ya de mí. 

    Sin título.


    Cerré a cal y canto las ventanas, por el viento. Pero nunca descuidé dejar el paso al sol,
    pues sus rayos son la cura a mis sentimientos obscuros y fugitivos de todo atisbo de luminosidad.


    Ya me pierdo con tu piel y mis quehaceres,
    que me olvido del lugar que juramos no olvidar.
    Reconozco que me cuesta, tanto,
    que hasta el cielo pone de su parte
    mitigando mi condena por perderte...
    ... y dibuja su camino en las estrellas,
    y lo empiezo a recordar.

    Ya mi alma no acaricia un corazón desnudo,
    sino lleno de recuerdos y promesas,
    como es tu corazón.

    Los recuerdos que juramos no tenerlos,
    y, sin embargo, tuvimos.

    las promesas que juramos no cumplirlas
    y sin embargo cumplimos...
    Al menos en nuestros sueños
    se convierten en realidad.

    Te confieso que aunque mire
    no me canso de mirarte,
    porque siempre tienes algo diferente...
    Reconozco que no eludo
    esa forma que tenías de lograr
    sonsacarme una sonrisa.
    Ni siquiera se me borra de mi mente.
    Ni quisiera que se borrara jamás.

    Es mi forma de quererte,
    y, tal vez, mi razón de amar.

    En mi imaginación.


    "En la brevedad de los días, la eternidad de tus momentos. Esos que, aunque duren solo un segundo, se repiten en mi mente hasta el resto de mi vida."

    Una mano alzada al aire, queriendo tocar las nubes,
    no consigue salvo alcanzar el viento en mi imaginación.
    Porque ni seré lo suficientemente alto,
    ni lo suficientemente incorpóreo o vaporoso
    que necesito ser para mezclarme con los nimbos,
    y sentirme tan libre como pienso,
    y volar tan alto como creo volar, en mis sueños.

    Mas la vida terrenal que me depara el destino
    ahoga mi gravedad en la grava,
    como oprime mis ganas de volver a ilusionarme.

    Buenos días.


    Aunque harto del mundo que me rodea, cada día le descubro algo que me hace desear que llegue el día siguiente.

    ...Esta mañana se despertaron las canciones
    que antaño repetía en mi mente.
    Canciones que al escucharlas, parecen querer besarte.

    Y hoy mi vida sigue esas melodías.
    Pues le pongo yo la letra que cultivé estos años;
    para ti, y para mí. Seguramente te extraño.

    Amar


    Y de repente todo pasó y todo tan de golpe, como un suspiro, que cuando eras consciente de lo que tenías, empezabas a darte cuenta de cómo se escapaba de tus manos.

    Así, me hallé yo, y así se halló mi mente.
    Y mi corazón se volvió color magenta,
    de repente, porque hirvió a sensaciones.
    Y la verdad, apenas logré entenderme.

    Mas caí, a la sazón, que ni el cerebro
    echa a andar a la gente, ni se piensa con el corazón.
    Aunque eso no se entiende cuando estás enamorado.
    y miras todo con los ojos de la otra persona.

    La verdad, es que emociona recordar
    todas las locuras que se hacen por amar.
    Quizás sea la acción humana más altruista
    que pueda realizar el ser humano.

    Por eso no la quiero dejar, ni dejar
    de compartir esta experiencia contigo.

    Los designios de la providencia.


    Ya es hora de despertar
    lo que ayer dejé dormido
    escuchando los sonidos
    de mis labios al besarte.

    Es hora, quizás, de darte
    el mayor de mis motivos
    que hasta hoy tenía escondido
    esperando regalarte.
    Ilusión por encontrarte.

    Ilusión sería no amarte
    como te aman mis sentidos,
    y querer de tus suspiros
    un soplo de aire aparte.

    Espero ser yo la parte
    que te debe tu destino,
    donde tú y yo, dormidos,
    encendemos nuestro amor.
    Ardiente mi corazón.