La ventana
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    Un vacío, dos puntos de vista.


    Podrás sobrar en la vida,
    como sobran los guijarros
    en la arena de la playa;
    como las gotas de lluvia
    en dantescas tempestades;
    como un halo de luz
    a las doce, al mediodía;
    o la más lejana estrella
    que se apaga a medianoche.


    Pero digo, si te marchas,
    que tus pasos dejarán
    un gran vacío, tan oculto
    sobre mí como notable;
    como una pieza que falta
    en un puzle terminado;
    como una tilde puesta
    en lugar equivocado
    o esa nota malsonante
    en la prima melodía
    que se escapa del piano.

    Tras de ti, iré a tu lado.


    Aún


    Aún podría dibujarte con mis dedos
    y quedarme abrazado a tu silueta;
    y apagar mis sollozos invernales,
    con la piel de tu dulce primavera.


    Aún observo los espejos, por si acaso
    te encontraras donde no pudiera verte,
    porque siento tus caricias
    al ocaso de mi espalda,
    y mis labios sin poder corresponderte.


    Quizás sobran los motivos
    que tuvimos al querernos,
    pero faltan tus abrazos, tus susurros...
    ... y los besos emotivos que me dabas,
    pues perdura tu vacío sobre mi cama
    y mis llantos en este hostil invierno.


    Aún podría dibujarte con mis dedos
    tan despacio, que hasta siento que te acercas
    y me abrazas, me susurras...
    ... y me llamas con tus besos,
    y por eso, no percibo que te alejas.


    El espejo de pared.


    En la esquina del espejo de pared
    gateaba desde niño mi reflejo,
    y mis manos se posaban en su tez
    con las ganas de soñar con ser más viejo.

    Hoy el tiempo ha pasado por tu tacto
    y las grietas asoman por tu pellejo.
    Las vivencias escondidas por tu pacto
    de silencio marcó al mundo con tu dejo.

    Desde siempre te creí el depositario
    de las almas de los que te contemplaban.
    Hoy tus grietas me demuestran lo contrario.

    Pues tú eras solamente el escenario
    donde todos a su alma hallar ansiaban.
    Y mi alma tiene en mí su santuario.


    Cuento de hadas.

    A tus pies caigo rendido
    porque desde que te conocí
    me administras la esperanza
    en dosis tan pequeñitas
    que se me torna imposible olvidarte.

    Ante
    el deseo de buscarte,
    tu virtud de encontrarme
    en ese momento preciso
    en el que te necesito:
    a todas horas del día.

    Bajo la luz de la luna,
    porque hoy es luna llena,
    he pronunciado tu nombre,
    por si el eco de mi voz
    te llegara a través de las estrellas.

    Cabe pensar que necesito
    amarte cada día con más fuerza.
    No me dejes que te ame,
    porque el amor crea locos
    y yo quisiera vivir cuerdo
    eternamente, entre tus labios.

    Con ansiedad, a tus besos
    me agarro, por miedo a caer.
    Mas si caigo en la razón,
    otra vez, con recordarte me basta.
    Porque estás en mi memoria.


    Contra toda posibilidad
    de equivocarme, te quiero.
    Pues la huella de tus ojos
    perforó mi corazón.
    Aunque no sentí dolor,
    pues detrás de tu mirada
    está el opio del afecto.
    Pero ello no me basta,
    y ahora busco un sentimiento
    que solo tus besos pueden darme.

    De buscarlos, los encontré.
    Mi tozudez pudo sobre mí.
    Y mis ganas por saber de su sabor
    me llevaron a emprender este camino.

    Desde el fondo de tus ojos
    inicié esta mental travesía,
    odisea hacia lo desconocido.
    Promesa por conocer.

    En la morada del cielo
    pasé, pero allí no te encontré
    porque ya te habías ido,
    sabiendo que mi voz ya te buscaba
    desde aquella luna llena.


    Entre las olas del mar,
    navegué por tempestades,
    por aguas calmas también.
    Aunque tu voz retumbaba
    en la palma de mis manos,
    pues sentía su calor, te perdí.
    Mas no quise desistir.

    Hacia el fondo del océano,
    arrojé mis lágrimas,
    que se fundieron con el agua
    y se hicieron tan oscuras
    como la noche aterciopelada.

    Hasta encontrar a tus labios
    dediqué toda mi vida.
    La esperanza que me diste
    mantuvieron a mis ganas,
    y todavía dispongo
    de mi otra media vida


    para poder disfrutarlos.
    ¿Quién lo diría?
    Media vida dedicada a ti,
    y la otra media también.
    Sin saber muy bien por qué
    me siento tan vacío
    como el viento del desierto
    si no estás.

    Por siempre jamás,
    te amaré. Te amaré
    para siempre.


    Según tengo entendido,
    el amor no entiende de razones,
    ni tampoco de motivos,
    solo de impulsos.
    Y mi impulso hacia ti
    cada día va creciendo.

    Sin ti me vuelvo loco.
    Definitivamente he rodado
    hacia la trampa de tu amor.
    Cual campesino enfermado
    con la fiebre de tu oro.
    Conscientemente inconsciente.

    So pena de caer, deambulo
    entre los márgenes de mi destino,
    deseando alguna vez salirme de él
    y encontrarme con el tuyo.
    Aunque eso es imposible.

    Sobre la cuerda de mis sueños
    mi ilusión pende de un hilo
    atado, en un extremo a ti,
    y en el otro, a mi corazón.

    Tras la marca de tus pasos
    pisan mis pies,
    intentando no borrarlos.
    ¡Quién sabe si algún día necesito
    retroceder al pasado
    para hallarte en el futuro!
    Peores cosas se han visto.

    Durante toda la eternidad
    te amaré. Te amaré
    eternamente.

    Mediante el motor de mi deseo.



    ~

    MEMENTO

    A tus pies caigo rendido
    ante el deseo de buscarte
    bajo la luz de la luna.

    Cabe pensar que necesito
    con ansiedad a tus besos,
    contra toda posibilidad
    de buscarlos, los encontré:

    Desde el fondo de tus ojos,
    en la morada del cielo,
    entre las olas del mar,
    hacia el fondo del océano.
    Hasta encontrar a tus labios
    para poder disfrutarlos
    por siempre jamás.

    Según tengo entendido,
    sin ti me vuelvo loco.
    So pena de caer, deambulo
    sobre la cuerda de mis sueños
    tras la marca de tus pasos.
    Durante toda la eternidad
    Mediante el motor de mi deseo.


    TK


    Déjame deslizar sobre tu cuello cada una de estas palabras que, como líquidas, se derraman por los ojos de mi corazón y se filtran por los dedos de mis manos.

    Déjales saborear su minuto de gloria, pues precisamente saben que están llamando tu atención:

    " Te quiero...

    ... porque te quiero decir
    que muere mi alegría,
    sin tus motivos.

    ... porque te quiero decir
    que duermen mis ilusiones
    intentando buscarte,
    en el mundo paralelo de los sueños,
    porque ahí tienen algo de valor.
    Donde ahí estoy dormido.

    ... porque te quiero decir
    que mi corazón piensa bombear
    cada gota de tu sangre,
    y mi cerebro ansía descubrir
    por tus sentidos
    cada atisbo de locura
    que me invade a tu lado.

    ... porque te quiero decir
    que te quiero,
    y sin embargo no dejo de pensar
    en la manera de decírtelo
    sin que puedas darte cuenta,
    sin que puedas ser consciente
    de lo que te necesito...

    ... porque te quiero."

    "Stop motion"






    El vapor almizclado de la noche,
    bombillas de bajo consumo
    y un ojo pálido que, a ratos
    me observa boquiabierto,
    a ratos, boquicerrado.
    O quizás me guiña una sonrisa
    o una cara de tristeza,
    ¡Qué se yo!

    Sólo sé que no dejo de mirar al cielo.
    Si dejara de contemplarlo
    me quedaría huérfano de ti.

    Todavía creo en la ilusión
    de vender mis sentimientos,
    a la primera estrella fugaz
    que se cruce en mi camino.
    Alma de niño. Alma de idiota.

    De escapar entre nubes algodón,
    con el sigilo del crepúsculo...

    ...para mezclarme de lleno
    en los cabellos del día,
    que son de negro azabache,
    como los tuyos.

    ...para caer derecho a tus brazos
    como una gota de lluvia.
    Precipitarme al vacío de tu piel,
    que, sin embargo, me llena tanto.

    Aquí arriba sólo puedo observarte
    desde otro punto de vista,
    mas nunca podría imaginarte
    de una forma diferente
    a como ahora te imagino.
    Lo contrario sería hacer creer
    a mi personalidad que no soy yo.

    Quizás tenga la intención
    de quedarme aquí para siempre.
    Y es que hay esperanza
    suficiente como para no perderla,
    y suficientes deseos
    para ti y para mí.

    ¿Te apuntas?

    Así dejo de mirar al cielo
    cuando está todo perdido.


    El báculo.


    El báculo
    sobre el que
    me apoyo
    se está clavando
    en mis manos.
    La sangre
    que se derrama
    me recuerda
    que el dolor
    puede ser
    tan efímero
    como mis intenciones
    por olvidarte.

    Sin embargo,
    el peso de la vida
    cede sobre
    el terreno
    por el que
    estoy pisando.
    Hasta que
    me devore el suelo
    y me ahogue
    en su tierra,
    seguiré luchando
    por vivir.

    Quizás se rompa
    este báculo
    de sueños e ideales.
    Y es que el barro
    lo ha pulido,
    lo ha dejado
    tan frágil
    como el límpido
    cristalino
    de tus ojos.

    Y tan afilado
    e inciso
    como espada
    de Damocles.
    Que amenaza
    con caer
    sobre mi cabeza,
    pretende romperse
    entre mis manos,
    y dejarme caer al vacío
    de la otra cara de la vida.
    ------------------------ Allí, donde no tiene sentido ------------------------
    -------------------------- el esfuerzo realizado -------------------------
    ------------------------ en este mundo. --------------------------
    ---------------------- Así sea. -------------------------
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